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Fuerza Aérea Hondureña, Ejército de los Estados Unidos completan primer curso de capacitación en línea de MEDEVAC

By Maria Pinel | Oficina de Asuntos Publicos, Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo | June 29, 2020

Base Aérea Soto Cano —

Veinte miembros de la Fuerza Aérea hondureña se graduaron de un curso de capacitación de evacuación aeromédica básica impartido por la Fuerza de Tarea Conjunta- Bravo, el 19 de junio. El curso de capacitación académica de tres semanas incluyó la participación de 13 enfermeros y siete médicos destacados en diferentes bases de la Fuerza Aérea hondureña, que se conectaron con su homóloga del 1er Batallón, 228 Regimiento de Aviación a través de video chat.

Las primeras etapas de planificación comenzaron en noviembre del 2019 con una visita al equipo de evacuaciones médicas de la Fuerza Aérea hondureña en Tegucigalpa, Honduras, para obtener más información sobre su programa "Alas para la Salud". Aunque no era el plan original, debido al COVID-19 y las precauciones de distanciamiento social, el curso se realizó completamente en línea con participantes que se conectaban desde bases en Tegucigalpa, La Ceiba, Comayagua y San Pedro Sula.

“Discutimos las fortalezas y debilidades de su programa y preguntamos cómo la FTC-B podría ayudarlos a mejorar. Expresaron su deseo de establecer un programa de entrenamiento médico asociado y nos proporcionaron una lista de temas de conferencias solicitados en función de las áreas en las que sentían que les faltaba conocimiento y experiencia," dijo la Sargento del Ejército de los EE.UU. Julie Sargent, Paramedico de vuelo, Destacamento de Ambulancia Aérea del 1-228. “Luego estructuramos el plan de estudios del curso para satisfacer sus solicitudes. Nuestro objetivo inicial era conducir el curso en su base en Tegucigalpa; sin embargo, establecimos una solución alternativa ante los desafíos de COVID-19."

Aunque se enfrentó a tener que adaptar el programa a una estructura diferente,Sargent se aseguró de que los estudiantes aprovecharan al máximo su participación, manteniéndolos activamente involucrados e invirtiendo cada semana, integrando más preguntas y creatividad en cada lección, mostrando la adaptabilidad de la fuerza cuando existe una necesidad identificada de recibir apoyo de sus socios.

“El curso ha sido muy interactivo. No hemos tenido ningún problema y nuestro personal está aprendiendo mucho,” dijo el Subteniente de la Fuerza Aérea de Honduras Obed Antonio Contreras, médico general y encargado de servicios médicos de la Base Aérea Soto Cano, quien fue el punto de contacto para los estudiantes que participaron desde esta base. "Comparten opiniones, charlan y debaten sobre los temas, por lo que hay muchas oportunidades para la interacción, aunque el curso sea en línea."

La capacitación incluyó cómo tratar una variedad de enfermedades y lesiones, cómo atender a diferentes poblaciones de pacientes durante el transporte y discusiones sobre consideraciones paramédicas de cuidados críticos durante las operaciones de vuelo. El contenido riguroso se proporcionó a los estudiantes un día antes para darles tiempo para prepararse para la clase del día siguiente. La idea era que los estudiantes necesitaran crear preguntas, generar discusión y maximizar la participación, en temas que van desde la respuesta al trauma y la atención pediátrica hasta emergencias toxicológicas.

"En mi experiencia personal como enfermero, todo ha involucrado el cuidado de pacientes estables y en este curso estoy aprendiendo a manejar pacientes de emergencia," dijo William Orellana, Policía de Seguridad Aérea de la Base Aérea Soto Cano y participante del curso. "Los temas han sido amplios y realmente necesitamos estudiarlos, pero ha sido una gran experiencia y estoy muy satisfecho con el curso.”

El programa "Alas para la Salud" comenzó hace varios años y consiste en el uso de aviones militares para transportar pacientes desde lugares remotos o para transportar a aquellos que necesitan atención de emergencia a un hospital regional con sus especializaciones requeridas. El programa ha sido un gran éxito y ha beneficiado a la población local, adaptándose del uso de helicópteros al uso de aviones Cessna Caravan que son esencialmente "ambulancias aéreas".

“Las evacuaciones aeromédicas [aquí] han salvado muchas vidas. Hemos llegado a áreas donde habría sido imposible salvar al paciente sin él, ya que habrían tenido que viajar durante un día, 12 horas, y a través de este programa pueden recibir atención inmediata en un hospital en una hora,” dijo Contreras.

Con las condiciones médicas actuales en el país a raíz de la pandemia mundial y con partes de Honduras aún en desarrollo y con difícil acceso, esta capacitación es de gran importancia y es el primer programa de este tipo, sentando las bases para un programa de capacitación aeromédica sostenible y continuo.

“Los hondureños realizan aproximadamente ocho evacuaciones aeromédicas por semana; por lo tanto, espero que los participantes encuentren el material relevante y aplicable a sus misiones diarias," dijo Sargent. "El objetivo del curso era cerrar las brechas de conocimiento y experiencia para garantizar que todos los miembros del equipo médico de la Fuerza Aérea hondureña puedan continuar salvando vidas."

Si bien este entrenamiento es un gran beneficio para la nación anfitriona, también brindó la oportunidad de fortalecer y mostrar la estrecha relación sostenida entre las fuerzas militares hondureñas y estadounidenses y la asociación entre la FTC-B y los profesionales médicos de la Fuerza Aérea hondureña. El curso también promovió la expansión del conocimiento médico de cada equipo mediante el intercambio de experiencias, la diversidad de los participantes y el aprendizaje de los protocolos médicos de cada uno para reforzar los estándares de tratamiento para una atención médica de calidad.

"La tecnología tiene sus desafíos, pero estoy agradecido de que exista y que pudimos usarla," dijo la Teniente Coronel de la Reserva del Ejército de EE.UU. Kathleen Flocke, cirujana de la FTC-Bravo. “Fue una gran experiencia porque pudimos construirlo desde cero y crear lo que queríamos y hacerlo realmente personalizado a lo que la Fuerza Aérea de Honduras necesitaba. Realmente trabajamos juntos: acuden a nosotros cuando tienen inquietudes y nosotros acudimos a ellos cuando nosotros las tenemos, por lo que el hecho de que se sintieran cómodos para presentarnos su idea para que pudiéramos trabajar juntos fue una parte muy significativa de este destacamento para mí. Conocerlos ha sido una de mis partes favoritas de este trabajo.“