NEWS | Sept. 16, 2021

El 571 Escuadrón Asesor de Apoyo a la Movilidad y la FTC-Bravo entrenan juntos en técnicas de salvamento con militares hondureños

By Maria Pinel Oficina de Asuntos Públicos, Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo

Un equipo del 571 Escuadrón Asesor de Apoyo a la Movilidad (MSAS por sus siglas en ingles), con sede en la Base Aérea de Travis, California, y la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo entrenaron en elementos de Atención Táctica a Víctimas de Combate (TCCC por sus siglas en inglés) con personal militar hondureño, del 2 al 6 de agosto.

Los Asesores Aéreos y el personal de la FTC-B entrenaron en TCCC junto a sus homólogos militares hondureños. El objetivo principal de este evento fue capacitar a las fuerzas estadounidenses y realizar un entrenamiento que apoye las tareas esenciales de la misión de la unidad estadounidense. Se establecieron alianzas mientras cuatro miembros militares hondureños y 20 militares estadounidenses entrenaban para responder rápida y eficazmente a las lesiones que amenazan la vida y que podrían ocurrir mientras operan en la región o en un entorno hostil.

"El propósito es preparar a nuestros militares para cualquier situación de combate en la que puedan encontrarse," dijo la Mayor de la Fuerza Aérea de EE.UU. Chantel Armstrong, asesora aérea del MSAS. "Debemos estar preparados para desplegar en cualquier momento y lugar. La posibilidad de entrenar junto a los militares hondureños fue una excelente oportunidad para perfeccionar las habilidades mientras se construye la asociación duradera entre nuestros dos países."

Los EE.UU. exigen el TCCC como un proceso estandarizado en toda las fuerzas; sin embargo, las fuerzas militares de las naciones asociadas en todo el mundo están familiarizadas con las habilidades y los procedimientos para prestar asistencia médica a las víctimas de traumas en el campo con el propósito de aumentar la capacidad de supervivencia. Este evento fue una oportunidad para que las fuerzas estadounidenses entrenaran junto al personal militar hondureño, aumentando la preparación de las fuerzas estadounidenses al mismo tiempo que se fortalece el compromiso y la asociación entre las dos naciones.

"Es importante entrenar junto a nuestros socios porque compartimos los mismos valores", dijo Armstrong. "Estamos comprometidos con la paz y la prosperidad de nuestras naciones y nuestro hemisferio".

El entrenamiento aseguró la formación de fuertes lazos con las naciones asociadas en Centro y  Sudamérica, y demostró la asociación a través de la interoperabilidad mediante la integración y el entrenamiento junto a los socios.

"Esta ha sido una gran experiencia," dijo el Teniente de la Fuerza Aérea Hondureña José Padilla Galo. "Identificamos cómo funciona nuestro cuerpo y obtuvimos conocimientos importantes que pueden salvar muchas vidas, tanto en combate como en nuestra vida cotidiana, ya que esto puede aplicarse durante cualquier accidente y no sólo durante la guerra. Donde quiera que estemos, podremos asistir y ayudar a alguien a sobrevivir".

Las fuerzas estadounidenses y hondureñas entrenaron juntas durante un período de cinco días y se centraron en la atención de emergencia, la colocación de torniquetes, el transporte de pacientes, la evaluación de traumatismos, el control de hemorragias, el manejo de las vías respiratorias y el aire, las férulas para diferentes tipos de lesiones, incluidas las quemaduras y las fracturas, y los procedimientos de evacuación.