NEWS | Nov. 19, 2013

El 1-228vo Regimiento de Aviación de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo lleva a cabo entrenamiento de artillería aérea

By Cap. de Fuerza Aérea de EE.UU. Zach Anderson Relaciones Públicas de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo

El golpeteo de los rotores llena el aire cuando el helicóptero UH- 60 Blackhawk vira bruscamente a la derecha, abrazando el terreno en un valle poco profundo entre los picos de las montañas. Desde el lado de la aeronave, un jefe de la tripulación se asoma a la ventana abierta, las manos apoyadas en las manillas de una ametralladora M240. A medida que la aeronave se levanta, el sonido de los rotores es superado por el traqueteo desatado por el jefe de la tripulación que dispara con la ametralladora una lluvia de balas contra un blanco hasta que el arma se ha gastado el suministro de municiones. El jefe de la tripulación suelta el gatillo tranquilamente y comienza la recarga del arma en preparación a la próxima ronda de disparos. Hay una gran cantidad de munición lista, - de hecho, el jefe de la tripulación disparara un total de 1,600 cartuchos de municiones antes de completar su entrenamiento para ese día en artillería aérea.

La habilidad para disparar la M240 con efectividad y precisión es crítica para los miembros del 1-228vo Regimiento de Aviación de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo. Es por eso que los miembros de este regimentó llevan a cabo entrenamientos de artillería aérea, para mantener y mejorar la pro eficiencia y actualidad del sistema de armas.

"Para estar al día, tenemos que disparar al menos 300 rondas cada 180 días", dijo el Sgto. Administrativo del Ejército de EE.UU. Michael Lamont, instructor del 1-228 de estandarización para miembros de la tripulación no calificados. "Es importante mantener la vigencia del arma en caso de un desplazamiento o cualquier tipo de misión que lo requiera."

Los miembros de la tripulación entrenan disparando el arma en una variedad de condiciones. Durante una sesión de entrenamiento reciente, los miembros practicaron disparando el arma desde un UH-60 que estaba equipado con tanques auxiliares de gasolina. Los grandes tanques externos, ubicados justo al lado de la posición del artillero, representan un desafío único.

"Los tanques obliga a tener una ventana más pequeña para disparar el arma", dijo Lamont. "Debido a que normalmente vuelan con los tanques montados, es importante practicar eso. Hay bloques de bloqueo en su lugar por lo que el M240 no se mueve. Los jefes de tripulación tienen que practicar el extenderse, tirar del arma, y cambiar la lata de municiones. Todo se basa en la consistencia, repasar los movimientos y practicar la precisión."

El Especialista del Ejército de EE.UU. Brad Spencer, jefe de equipo asignado al 1-228, participó en una sesión de entrenamiento de artillería aérea reciente, durante la cual disparó el arma por primera vez con los tanques auxiliares conectados a la aeronave.

"Es muy importante aprender la diferencia entre tener un completo alcance para movimientos y disparar con bloqueos, simplemente acostumbrarse a disparar el arma en ese rango limitado", dijo Spencer. "Pero después de acostumbrarse a eso, se trata de mirar hacia el suelo y ver donde las balas están golpeando y así poder ajustar el blanco."

Para mantener la vigencia, los miembros deben disparar en condiciones de día y de noche. Lamont dijo que disparar por la noche representa algunos retos distintos también.
"Por la noche, el uso de las gafas de visión nocturna, tienes que lidiar con el fogonazo del arma, lo que puede bloquear la visibilidad con las gafas", dijo Lamont. "Eso también puede molestarle a los pilotos, así que ellos también deben acostumbrarse a eso y los jefes de tripulación deben moverse por el tacto. El entrenamiento les permite seguir el procedimiento, aprender la memoria muscular y como cambiar la caja de municiones sin percances."

Lamont dijo que el entrenamiento tiene dos propósitos: Mantener a los miembros actualizados, al igual que incrementar su habilidad con el arma.

"Es una habilidad muy útil, y mientras mas exacto se es, significa que se utilizan menos municiones y el blanco es eliminado más rápido," dijo Lamont. "Pero es una habilidad que se debe mantener actualizada. Si no se usa, se pierde."
La continuación del entrenamiento de artillería aérea asegura que los miembros del 1-228vo mantengan esta crítica habilidad operacional.