NEWS | Nov. 22, 2013

El Batallón de Aviación 1-228 de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo ejecutó Ejercicio de Entrenamiento Colectivo

By Cap. de Fuerza Aérea de EE.UU. Zach Anderson Oficina de Relaciones Públicas de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo

La llamada llega al Centro Operacional Táctico (TOC por sus siglas en inglés) y sin advertencia: Un miembro del ejército de EE.UU. ha sido herido en una operación que tiene lugar frente a la costa de Honduras y exige una evacuación médica inmediata (MEDEVAC por sus siglas en inglés). La tripulación aérea inmediatamente comienza la acción - los pilotos, el jefe del equipo médico y de vuelo reúnen rápidamente la información disponible sobre la ubicación y condición de la víctima antes de correr rápidamente a un helicóptero Blackhawk UH- 60 que está listo para el despegue. Menos de 20 minutos después de recibida la petición para el MEDEVAC, el helicóptero esta levantándose del suelo y se dirige hacia la costa de Honduras para llevar a cabo una misión de rescate sobre el agua para ayudar i transportar a los miembros del servicio heridos a un centro de atención médica.

Este escenario es sólo uno de varios emprendidos por el Regimiento de Aviación 1-228 de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo durante un Ejercicio de Entrenamiento Colectivo (CTE por sus siglas en inglés) llevado a cabo por la unidad, el pasado 16 al 22 de noviembre.

Para el ejercicio, el 1-228 montó un campo de operación en Mocorón, una remota base militar hondureña ubicada en el departamento de Gracias a Dios, Honduras. Los miembros de la unidad vivieron en condiciones de campo, durmiendo en tiendas de campaña, comiendo meriendas empaquetadas listas para el consumo (MRE por sus siglas en inglés), mientras llevaban a cabo las misiones y lidiaban con múltiples ejercicios de escenarios en la vida real.

"Un Ejercicio de Entrenamiento Colectivo lleva a todas nuestras unidades subordinadas y los junta en un batallón para poder llevar a cabo las tareas esenciales de la misión," dijo el Myr. Ejército de EE.UU. Kenneth Ferguson, Oficial de Operaciones del 1-228 Regimiento de Aviacion. "El propósito de este ejercicio era poner algo de estrés en nuestros sistemas, tanto operacional como logístico."

Ferguson dijo que la idea detrás del ejercicio es de poner a los miembros del batallón en una posición que simule una situación de la vida real, donde la planeación táctica y logística tuviese que realizarse en una tiempo limitado.

"Solo unos cuantos miembros del batallón recibieron un brifin sobre el ejercicio," dijo Ferguson. "Ellos formaron una 'célula blanca' que comandaba y controlaba y preparaba los escenarios para el ejercicio. Nadie sabía cuál sería la misión hasta tres días antes del lanzamiento. Eso originó el ciclo de planeación de 72 horas, el cual es nuestro cronometro estándar y nos llevó a ejercitar nuestros elementos, desde operacionales hasta logísticos, para tener el paquete de posicionamiento apropiado, cargamento, y enviarlo al campo para que pueda mantener al batallón durante una semana."
Al tomar la unidad completa a un ejercicio de campo, el 1-228 pudo presentar nuevos desafíos que normalmente no se ven cuando se opera desde una base establecida.

"El personal normalmente no obtiene la experiencia táctica cuando opera dentro de la base," dijo el TCnel. del Ejército de EE.UU. E.J. Irvin II, comandante del 1-228 Regimiento de Aviación. "La parte más importante del ejercicio, no fue el ejecutar la porción aérea en un ambiente táctico; eso lo hacemos todos los días. Era el involucrar al personal en el proceso de planeación, sustentación y apoyo logístico en un ambiente táctico."

A lo largo del ejercicio, los escenarios fueron dosificados con la intención directa de ubicar al personal en situaciones donde tuviesen que tomar decisiones fuera del ámbito operacional diaria.
"Yo quería estresar las capacidades del personal y forzarlos a pensar fuera de lo normal y considerar cursos y acciones que normalmente no tendrían sentido," dijo Irvin. "Con cierto aporte en el ejercicio, tuvimos la oportunidad de básicamente controlar el escenario y asegurarnos de que ellos tuvieran esa experiencia. De esa manera, si y cuando suceda en la vida real, ellos tienen la experiencia para hacer eso."

Durante la semana, los miembros del 1-228 llevaron a cabo operaciones que iban desde evacuaciones médicas (MEDEVAS) hasta casos de aeronaves caídas a inserción de personal a operaciones de vuelo en formación. Junto con las operaciones de entrenamiento, la unidad construyó un ejercicio de tal forma que les permitiese alcanzar múltiples objetivos, tanto de entrenamiento como de vida real.

"La forma en que tratamos de ejecutar esto es conseguir al menos dos, si no tres objetivos a alcanzar en cualquier momento que nos pongamos en el aire. De esa forma, alcanzamos varias metas, minimizamos gastos", dijo Ferguson. "Al venir aquí, montamos este escenario de tal forma que pudiéramos realizar tres o cuatro misiones de reconocimiento porque necesitábamos entrenar en la tarea de reconocimiento de aéreas. Pudimos brindarle ese entrenamiento a los pilotos que no habían tenido esa oportunidad, asimismo proveímos a nuestro J3 (operaciones) y J2 (inteligencia) con información que será de mucho uso en escenarios de la vida real."

Además del entrenamiento y escenarios de vida real, el ejercicio le permitió a la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo trabajar con los militares hondureños y asistirles en proveer estabilidad en el departamento de Gracias a Dios.

"Escogimos un área donde hay necesidad de estabilidad," dijo Ferguson. "Al operar y hacer vuelos de entrenamiento al igual que vuelos de reconocimiento como en casos de la vida real y otras misiones dentro del área, pudimos ser una presencia y asistir en proveer estabilidad durante una semana crítica previa a las elecciones generales de Honduras. Es bueno tener cobertura aquí periódicamente para mostrarle a nuestros compañeros hondureños que nuestra relación y compromiso con ellos es seria y queremos mejorar su capacidad operacional."

Irvin dijo que el trabajo en equipo de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo fue clave para el éxito de la CTE.

"Estoy impresionado con la forma en que el equipo ha operado," dijo Irvin. "Cuando digo equipo, no me refiero solo a la 1-228. Hemos tenido un gran apoyo por parte del Batallón de Fuerzas del Ejército (ARFOR) en ayudarnos con la pieza para reabastecer (combustible), y la comandancia de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo envió a personas aquí para ayudarnos a instalar y operar el SWE-Dish, que nos permite mantener la conectividad en el área. Todo eso valida lo que estamos haciendo, y no podríamos hacerlo sin ellos. Definitivamente es un esfuerzo de equipo.

Aunque el ejercicio se enfocó en entrenar y validar las capacidades del 1-228 para apoyar y ejecutar la misión, Irvin dijo que los miembros de la unidad de llevaron algunas lecciones adicionales de la operación.

"Es para asegurarnos de no cometer el mismo erros dos veces," dijo Irvin. "Pero simplemente no hubieron errores, también es para capturar las cosas que hemos hecho bien y sustentar esas cosas. Eso es lo más importante, para que estemos repitiendo los errores siempre. Nosotros absorbemos lo que hacemos bien y lo que podemos mejorar y ser más eficientes."

El coronel del ejército de EE.UU. Thomas Boccardi, comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo, dijo sentirse complacido con la planeación y ejecución del ejercicio por parte del 1-228.

"Todo comienza con la disciplina, y ellos son una unidad muy disciplinada," dijo Boccardi. "Ellos encabezaron unos objetivos muy específicos que querían llevar a cabo. No todas las operaciones son individuales, y no siempre se es piloto o copiloto. Tiene que ver con quien está a la izquierda y a la derecha tuya. Ellos construyen ejercicios de entrenamiento que ahondan no solo en tareas individuales, sino que también en tareas colectivas y de la misión. Y ellos no solo lo hacen ahí - ellos salieron al campo en el Mocorón. Hay un aspecto operacional. Cuando el ejercicio comienza, ellos ponen todo el entrenamiento en una simulación de eventos de la vida real."

El ejercicio fue construido para proveer no solo entrenamiento táctico, pero validación del sistema operacional y logístico del 1-228. Ambos Irvin y Ferguson estuvieron de acuerdo en que el ejercicio logró ese objetivo al validar las tareas esenciales de la misión del 1-228.

"Sabemos que como batallón, trabajamos juntos como un equipo de equipos, que podemos ejecutar desde cualquier área de operación (AOR por sus siglas en inglés) y sabemos exactamente que paquete necesitamos para mantenernos," dijo Ferguson. "Sabemos cómo hacer el planeamiento de la misión y sabemos que podemos cumplirla."

"La experiencia de este ejercicio es invaluable," dijo Irvin. "No sé si este batallón alguna vez ha salido solo a entrenar. Hemos ejecutado casos de la vida real, pero ahora estoy completamente seguro de que sin importar cuál sea la asignación o que tan grande sea, y sea todo el batallón o solo algunas naves, puedo desplegar el batallón y ejecutar en apoyo a la Fuerza de Tarea Conjunta -Bravo y el Comando Sur de los EE.UU.".