NEWS | Dec. 9, 2013

Rescate médico aéreo de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo le salva la vida a una niña hondureña

By Cap. de Fuerza Aérea de EE.UU. Zach Anderson Ofician de Relaciones Públicas de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo

Miembros del Elemento Médico (MEDEL) de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo y del Regimiento de Aviación 1-228 exitosamente llevaron a cabo un rescate médico aéreo (MEDEVAC por sus siglas en inglés) para salvarle la vida a un infante de seis semanas de edad en el departamento de Gracias a Dios, Honduras, el pasado 3 de diciembre de 2013.

MEDEL se encontraba llevando a cabo un Ejercicio de Entrenamiento para la Preparación Médica (MEDRETE), brindando atención médica a los residentes de la remota aldea de Auka, cuando la niña fue llevada por su madre para que fuese vista por los médicos.

"Ella era la primera paciente del día," dijo la capitán del ejército de EE.UU. Vicki English, miembro de MEDEL de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo. "Ella era una de los tres infantes en la aldea con neumonía, y los otros dos ya habían fallecido. Ella presentaba problemas respiratorios y neumonía severa, y rápidamente evaluamos la necesidad de una evacuación médica aérea."

El capitán del ejército de EE.UU. Christopher Morisoli, comandante de la Compañía-C del 1-228, fue el piloto en comandancia del helicóptero utilizado para el rescate médico aéreo, el cual estaba en modo de espera en Mocorón, una remota base militar hondureña en el departamento de Gracias a Dios.

"Cuando recibimos la llamada para un rescate médico aéreo, rápidamente reunimos a la tripulación, marcamos hicimos una cuadrícula, hicimos un reconocimiento del mapa, revisamos las condiciones del tiempo, y luego salimos hacia un vuelo de unos 10 minutos hasta nuestro destino," dijo Morisoli.

Una vez hubiesen arribado, la menor rápidamente abordó el helicóptero Blackhawk UH-60 para ser transportada al hospital en Puerto Lempira. La sargento del ejército de EE.UU. Donique Battle fue la médico de vuelo durante la movilización.

"La paciente tenía problemas respiratorios, neumonía severa, pobre intercambio de gases y estaba severamente deshidratada," dijo Battle. "Durante el vuelo, le pusimos oxigeno y la monitoreamos hasta que llegamos al punto de destino y la pusimos en una ambulancia para ser llevada al hospital."

"En la ambulancia camino al hospital, le dieron respiración cardiopulmonar," dijo Klescewski. "Ella dejó de respirar, así que le suministramos respiración cardiopulmonar y ella comenzó a respirar nuevamente."

La niña arribó de manera segura al hospital, donde los médicos hondureños ya estaban alertados acerca de la situación y comenzaron el cuidado de emergencia.

"Los doctores nos encontraron en la sala de emergencias y le dieron medicamentos, la mantuvieron con oxigeno al igual que una intravenosa, ella fue estabilizada," dijo Klescewski.

Al día siguiente, los miembros de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo fueron notificados que la condición de la pequeña y la de su madre había mejorado, y se le había colocado en un programa donde en un futuro recibirán la nutrición apropiada.

Marisoli dijo que es especial el poder ser parte de una misión que le salvó la vida a alguien.

"Claro, nunca queremos que exista la necesidad de una misión MEDEVAC, pero uno está contento de tener la capacidad de estar ahí para proveerla cuando se necesite," dijo Morisoli. "Siempre que podemos brindar ese servicio y salvar una vida, es verdaderamente gratificante."