NEWS | Dec. 13, 2013

Un llamado noble: la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo asiste a aquellos necesitados

By Cap. de Fuerza Aérea de EE.UU. Zach Anderson Oficina de Relaciones Públicas de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo

La anciana avanza, sus pies desnudos toman pequeños y lentos pasos y poco a poco se abre paso hacia su destino. Hace una pausa para levantar su rostro y apreciar lo que tiene delante de sí. Cientos de personas, hombres, mujeres, y niños de todas las edades se han reunido en torno a un edificio de madera en mal estado, con paciencia, de pie, bajo el impecable calor del sol centroamericano. Seguidamente continúa caminando para unirse a ellos, a esperar. A esperar una sonrisa, una palabra amable, un toque sanador...a esperar pacientemente a que alguien se interese.

Cada año, esta escena se repite en numerosas ocasiones cuando el Elemento Médico (MEDEL) de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo se asocia con el Ministerio de Salud y las Fuerzas Armadas de Honduras para brindar atención médica básica en algunas de las zonas más aisladas del país. Durante estas operaciones, conocidas como Ejercicios de Entrenamiento de Preparación Médica (MEDRETE), la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo, transporta suministros médicos, personal y equipo a un lugar seleccionado por el Ministerio de Salud, donde la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo y los doctores hondureños proporcionan atención médica profesional a personas que en muchas ocasiones, nunca la han recibido.

"Estas personas no suelen tener atención médica [al alcance]- ninguna en lo absoluto", dijo la capitana del Ejército de EE.UU. Vicki English, miembro de MEDEL y veterana de varias brigadas médicas. "Para muchos de ellos, es la primera vez que son vistos por personal médico. Al crecer en los EE.UU., a menudo tomamos las cosas como el cuidado de la salud por sentado. Estas operaciones verdaderamente le dan una perspectiva de lo que el resto de la mundo está atravesando".

Durante una típica brigada médica, los médicos, dentistas y profesionales de la medicina ven a 1,000 pacientes o más en un lapso de dos días y tratan una amplia gama de enfermedades.

"Las enfermedades y condiciones son un reflejo de las condiciones de vida", dijo el Teniente Coronel del Ejército de EE.UU. Huy Luu, comandante de cirugía de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo y comandante de MEDEL. "Vemos que condiciones tales como la falta de higiene, diarreicas, respiratorias, dental, de la piel, nutricionales y las infecciones crónicas que no cicatrizan, además de enfermedades crónicas como la hipertensión o la diabetes."

Cada MEDRETE presenta su propio conjunto de retos únicos, de los cuales no es menor importante el montaje de una clínica médica que funcione en un entorno extremadamente austero. Luu dijo que el objetivo de la misión y la camaradería ayudan a superar cualquier dificultad que el equipo pueda enfrentar.

"Hay una abrumadora sensación de logro cuando juntamos todo un equipo de MEDEL, las Fuerzas de Seguridad Conjunta, los militares hondureños, el Ministerio de Salud de Honduras y los voluntarios hondureños para brindar cuidados a una población", dijo Luu. "Todos trabajan juntos, y el nivel de energía es increíble. La gente trabaja en condiciones muy duras - no hay luz, no hay aire acondicionado, no hay baños limpios, es caliente y húmedo - y nunca se quejan. A menudo trabajan todo el día sin parar a descansar o comer."

A lo largo de la brigada médica, los doctores hondureños y estadounidenses llevan a cabo clases para enseñarle a los pacientes acerca de la higiene, la nutrición y las prácticas dentales preventivas. También proporcionan chequeos de bienestar, medicamentos, atención dental, y realizan procedimiento médicos menores según sea necesario. En estas distantes regiones distantes, incluso el acceso a este tipo de atención básica de la salud es una rareza.

"Las aldeas están muy alejadas unas de otras, y las instalaciones médicas están muy lejos ", dijo la Dra. Yuki Pravia Navas, médico general hondureña, durante un reciente MEDRETE en la aldea de Tipimuna en el Departamento de Gracias a Dios. "Hay tanta necesidad médica en esta región, y muchas veces la única forma de que estas personas pueden tener acceso a ella, es nadando a través de los ríos o caminando por los pantanos."
Por esa razón, no es raro que la gente camine varios kilómetros, durante horas por caminos de tierra o senderos, simplemente para recibir esa atención médica tan necesitada.

"Tenemos gente que camina más de diez kilómetros para llegar aquí", dijo English. "Empiezan a caminar temprano en la mañana, y llegan al lugar de la atención por la tarde."

Incluso después de un largo y arduo camino, los que participan en las brigadas médicas dicen que pueden ver la gratitud de los pacientes a pesar de la barrera del idioma.

"Hay una verdadera apreciación de lo poco que podemos ofrecer", dijo Luu . "Incluso si no somos capaces de hacer frente a un problema crónico, los pacientes están agradecidos de que nos importa lo suficiente como para venir, para escuchar y para brindar asesoramiento. A veces es una sonrisa, a veces en una cálida mirada en sus ojos y es ese tipo de retroalimentación es todo lo que necesitamos para saber que hemos marcado una diferencia".

En los últimos cuatro meses, la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo se ha asociado con el Ministerio de Salud de Honduras para tratar a más de 5,000 ciudadanos hondureños a través de brigadas médicas. Recientemente, Julie Schechter Torres, Jefe Adjunto de Misión, Embajada de los EE.UU. en Tegucigalpa, visitó el sitio de un MEDRETE en Gracias a Dios y observó a la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo y los galenos de Honduras en acción.

"En esta región de Honduras, casi no hay acceso por carretera. Estas personas rara vez reciben atención médica. Hay un médico en esta área para más de 7,000 personas", dijo Schechter Torres. "A través de la enorme colaboración entre los Estados Unidos y Honduras, somos capaces de trabajar juntos para atender a estas personas. Este tipo de alcance de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo ayuda a fortalecer la relación humana entre los EE.UU. y Honduras. Cuando alguien que nunca antes ha recibido atención médica es tratado por alguien de Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo, y ve esa bandera norteamericana en el uniforme, eso es un recuerdo imborrable y de igual forma fortalece las relaciones entre nuestros países."

Los funcionarios locales hondureños expresaron su agradecimiento por la labor humanitaria de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo.

"Todas las personas están muy felices", dijo Marilyn Bentlez, Vice-Alcaldesa de la ciudad de Puerto Lempira, durante una brigada médica reciente en el pueblo de Auka. "La atención médica está tan lejos de esta zona. Todos estamos muy agradecidos de tenerlos aquí para ayudar."

El coronel del Ejército de EE.UU. Thomas Boccardi, comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo, dijo que brindar asistencia médica a aquellos que la necesitan, es un elemento clave de la misión de la Fuerza de Tarea.

"Uno sale y ve a los que son menos afortunados, y que realmente te conmueve ", dijo Boccardi. "Te das cuenta de que ni siquiera tienen lo básico. Nunca han visto a un dentista o un médico. Los niños no tienen zapatos, y en algunos casos, pueden incluso carecer de una sonrisa. Caminan varios kilómetros juntos como familias, a veces cargan a los que están enfermos, simplemente para obtener algo de atención médica básica. Se lo debemos a estos lugares en el mundo que no tienen estas cosas. En cualquier momento y en cualquier lugar donde hay un llamado para eso, eso es un llamado noble".