NEWS | Dec. 23, 2013

Heroes que no vemos: Controladores de Tráfico Aéreo del 612 Escuadrón de Base Aérea

By Cap. de Fuerza Aérea de EE.UU. Zach Anderson Oficina de Relaciones Públicas de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo

Las aeronaves estadounidenses que viajan hacia o fuera de la Base Aérea Soto se enfrentan a una variedad de desafíos, incluyendo el terreno, clima y otras aeronaves. Cada una de estas representa un peligro potencial, y los pilotos que operan en el espacio aéreo de Soto Cano se basan en el trabajo de algunos miembros de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo para ayudarles a navegar la zona de forma segura.

Esa responsabilidad recae directamente sobre los hombros de los controladores de tráfico aéreo del 612 ª Escuadrón de la Base Aérea (ABS por sus siglas en inglés). Cada vez que un avión de EE.UU. entra al espacio aéreo de Soto Cano, es responsabilidad de estos profesionales altamente capacitados.

"Nuestro trabajo es dirigir el tráfico", dijo el sargento administrativo Fuerza Aérea de EE.UU. Rocco DeSalvo, un supervisor de Acercamiento a Tierra (CGA por sus siglas en inglés) del Control de Tráfico Aéreo asignado a la 612 ABS. "Todos los aviones de EE.UU. dentro de nuestros límites designados, cualquier cosa que está cerca de nosotros, les estamos hablando."

Dirigir el tráfico aéreo en Soto Cano, donde hay una variedad de aeronaves que operan en cualquier momento, requiere un esfuerzo de equipo entre los aviadores que trabajan en las instalaciones de la ACG y los que trabajan en la torre de control de la base.

"Coordinamos con la ACG para que la aeronave entre y salga de nuestro espacio aéreo", dijo el sargento técnico de Fuerza Aérea de EE.UU. Charles Simper, un Supervisor de Control de Tránsito Aéreo, que trabaja en la torre de control de la base. "Todos somos un equipo, tenemos que comunicarnos-la comunicación es la clave. "

Cuando una aeronave entra en el espacio aéreo de Soto Cano, se convierte en la responsabilidad de los aviadores en las instalaciones de la ACG. En algunas zonas, el espacio aéreo se extiende hasta 25 millas de la pista.

"Cuando se nos entrega una aeronave, la identificamos con el radar y luego pasamos información avanzada, tal como las actuales condiciones del campo de aviación ", dijo DeSalvo. "Le damos servicio al aeropuerto, le damos sus vectores o aclaramos para su acercamiento, y en ese momento lo entregamos a la torre."

DeSalvo dijo que el papel que la GCA desempeña de proporcionar seguridad para las aeronaves que operan en el espacio aéreo de Soto Cano es fundamental, sobre todo cuando las condiciones de vuelo no son las ideales.

"Si tenemos un día de mal tiempo, cuando los pilotos no pueden ver el aeropuerto y no pueden volar con las reglas de vuelo visual (VFR por sus siglas en inglés), están confiando en nosotros para ser sus ojos y oídos para llegar sanos y salvos al aeropuerto sin toparse con algo", dijo DeSalvo.

La GCA logra todo esto mientras trabajan con equipo que es más antiguo que los aviadores mismos. El sistema de radar TPN-19 actual que está siendo utilizado por la GCA tiene más de 40 años de antigüedad, pero DeSalvo dijo que los aviadores en las instalaciones de la ACG no dejan la tecnología obsoleta obstruya el llevar a cabo la misión.

"Es un desafío, porque es viejo y se descompone a veces", dijo DeSalvo. "Pero tenemos un gran equipo aquí. Nuestros chicos de mantenimiento siempre están aquí trabajando en cosas y hacen un trabajo increíble, y nuestro liderazgo siempre está encima de todo. Cada vez que necesitamos algo aquí, ellos están allí para ayudarnos."

Una vez que la aeronave ha alcanzado la superficie del espacio aéreo, de un radio de 5 kilómetros alrededor del aeropuerto hasta 3,000 metros sobre el nivel del suelo (AGL por sus siglas en inglés), la torre se hace responsable de eso.

"Trabajamos todo el tráfico en movimiento en la tierra o salida o llegada en el aeropuerto dentro de ese radio de cinco millas", dijo Simper. "También controlamos todo el tráfico de vehículos que se produce en el área de movimiento controlado (CMA por sus siglas en inglés), que está en cualquier lugar alrededor de las zonas de aterrizaje y pistas de aterrizaje."

Trabajar en una torre de fuerzas conjuntas, en una base internacional como lo es Soto Cano, trae consigo algunos desafíos únicos, el menor de ellos puede ser trabajar con contrapartes que hablan un idioma diferente. Por esa razón, se requiere que los controladores aéreos estadounidenses en Soto Cano hablen español.

"Tenemos el control de las aeronaves de EE.UU. solamente, y trabajamos en coordinación con nuestros homólogos hondureños que trabajan con todas las aeronaves de habla española bajo su control", dijo Simper. "Trabajamos al unísono, compartiendo la misma frecuencia y de trabajo del tráfico aéreo en conjunto."

El capitán del ejército de EE.UU. Matthew Malkowski, Comandante de la Compañía-B y piloto de Chinook CH- 47 asignado al 1-228o regimiento de la aviación de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo, dijo que el trabajo de los controladores aéreos no puede ser obviado.

"Los controladores son vitales para nuestras operaciones con los helicópteros", dijo Malkowski. "Facilitan nuestro conocimiento de la situación y permiten que nuestros helicópteros operen de manera segura y eficiente. También están ahí, listos para ayudar si, Dios no lo quiera, tuviésemos una situación de emergencia y necesitáramos ayuda."

El control del tráfico aéreo es ampliamente considerado como un campo profesional muy exigente. Tanto Simper y DeSalvo dijeron que se necesita cualidades especiales para poder evaluar rápidamente una situación y proporcionar orientación para las aeronaves que operan.

"Poder hacer varias cosas al mismo tiempo es una habilidad absolutamente necesaria", dijo DeSalvo. "Un controlador de tránsito aéreo tiene que tener la personalidad para entender las cosas sobre la marcha y hacer que las cosas sucedan. Si uno no puede hacer eso, una cosa llevará a otra y se acumulará como una bola de nueve y puede darse una mala situación muy rápidamente."

Simper segunda lo anterior.

"Los pilotos dependen de nosotros de todo corazón", dijo. "Ellos confían en que sabemos lo que estamos haciendo y que vamos a ayudarles a hacer su trabajo con seguridad. En este trabajo, tomamos decisiones en una fracción de segundo, y la seguridad depende de esas decisiones. Es exigente, pero también te dan un tremendo sentido de realización".