NEWS | Oct. 31, 2014

Con las fuerzas de su espalda, miembros de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo entregan víveres a hondureños necesitados

By Sgto. Téc. de Fuerza Aérea de EE.UU. Heather Redman Oficina de Relaciones Públicas de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo

Lo que empezó en 2001 con un grupo de amigos deseando explorar las montañas del valle de Comayagua, ha crecido exponencialmente hasta convertirse en un gran grupo de miembros del servicio militar en una caminata por "poder desde lo alto".

Para la Caminata de la Capilla número 57, más de 130 miembros asignados a la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo se amarraron sus botas y emprendieron una ardua caminata de casi cuatro millas hasta la comunidad de Potrerillos, municipio de Siguatepeque, Honduras, el 25 de octubre.

"Para este viaje, la oficina del capellán trabajó con la alcaldía de Comayagua en base a la orientación brindada por la oficina de operaciones cívico-militares de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo, así como con las Fuerzas de Seguridad Conjunta para la selección de la comunidad," dijo el Sgto. del ejército de EE.UU. Joshua Smith, asistente del capellán de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo.

Aproximadamente 130 familias viven en la aldea, a la cual es difícil acceder con vehículo. Normalmente, los habitantes deben caminar varias millas para poder acceder al mercado más cercano y comprar víveres que luego deben cargar a mano. Los voluntarios llenaron sus mochilas con provisiones y emprendieron la elevada caminata.

"La caminata de la capilla fue muy divertida y valió la pena completamente cargar las libras extra [de provisiones]," dijo el aviador mayor de Fuerza Aérea de EE.UU. Whitley Collier, pronosticador del tiempo del 612vo Escuadrón de Base Aérea. "Sin duda alguna volvería a hacerlo."

La capilla de la FTC-Bravo adquirió los víveres, que alimentan a una familia por aproximadamente tres días, mediante las donaciones hechas por los miembros del servicio. 

La caminata de la capilla fue una nueva experiencia para muchos miembros recientemente asignado a la Base Aérea Soto Cano, Honduras.

"Fue una gran experiencia ver a tantas personas de la FTC-Bravo unirse por una buena causa," dijo Cap. de Fuerza Aérea de EE.UU. Samuel McClellan, capellán de la comandancia de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo. "Me hizo darme cuenta que las caminatas de la capilla están compuestas por tres elementos. Primero, le brindamos ayuda a un gran número de personas muy pobres. Segundo, es una experiencia reveladora para muchos de nosotros que venimos de la comodidad de nuestros hogares en los EE.UU. Tercero, fue una buena oportunidad para fortalecer la grata relación con la municipalidad de Comayagua. Tengo entendido que ella [la gobernadora] no tenía conocimiento previo sobre el impacto que causamos durante estas caminatas de la capilla. Esperamos que esto continúe fomentando nuestro lema de 'Progreso mediante la Unidad'."

Tras haber entregado las provisiones, los miembros de la FTC-Bravo pasaron algún tiempo interactuando con los lugareños y jugando con los niños; quienes quebraron dos piñatas donadas por los mismos, así como balones de fútbol donados por la Fundación Kick for Nick. Muchos de los niños llenaron sus manos, bolsillos, y camisetas con los dulces que los voluntarios les regalaron.

Desde que las caminatas de la capilla iniciaron en el 2001, unos 9,500 miembros del servicio han donado más de $167,000 y entregado casi 208,000 libras de víveres a varias aldeas remotas.