NEWS | Sept. 11, 2015

Equipo de la FTC-Bravo, Promesa Continua restaura la vista a pacientes de Gracias a Dios

By Christopher Love, Capitan de la Fuerza Aérea de los EE.UU. Oficina de Relaciones Públicas/Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo

Imagina que vives en una región remota, con acceso a la atención medica limitado y sin una carretera que uno tu hogar con el resto del país. Luego, imagina que has perdido la vista y ahora vives con la mínima esperanza de poder recuperarla.

Para 25 habitantes de Gracias a Dios, un departamento en el este de Honduras, no tuvieron que imaginarlo: lo vivieron.

Tomen a Benjamín Pamistan y a su hija Maria. Después de que Benjamín comenzara a perder la vista hace tres años, Maria y su familia invirtieron en varios tratamientos, pero,  al ver que nada funcionaba, comenzaron a frustrarse. Aun así, para Maria y sus seis hermanos, la esperanza llego un día por medio de un anuncio de radio.

"Un día, cuando avisaron por la radio que venía el Comfort, yo dije, 'Gracias Señor! Al fin alguien nos puede ayudar.' Ellos me dieron esperanza de que mi padre podría mejorar."

El U.S.N.S. Comfort actualmente se encuentra en alta mar como parte de Promesa Continua 2015. Promesa Continua es un proyecto patrocinado por el Comando Sur de los EE.UU. que conduce operaciones civiles y militares con naciones amigas por toda Centro y Sur América, al igual que el Caribe. Estas operaciones incluyen asistencia humanitaria-civil, intercambios entre expertos, soporte medico, veterinario, y de ingeniería, y respuesta en casos de desastres, al mismo tiempo que demuestra el compromiso y apoyo de los EE.UU. hacia la región.

Desde su partida en abril, el barco ha completado misiones en Belice, Guatemala, Jamaica, Nicaragua, Panamá, El Salvador, Colombia, Dominica, Republica Dominicana y Honduras; la misión final será en Puerto Príncipe, Haití.

Con el inicio de Promesa Continua en Honduras vino una oportunidad única para la familia Pamistan y para  muchos de recibir tratamiento en el área. 

Un Vuelo para Recordar

Aunque el Gobierno de Honduras esperaba poder llevar el Comfort a Puerto Lempira originalmente, en la osta de Gracias a Dios, las condiciones de la localidad hicieron que fuese necesario seleccionar otro sitio: Trujillo, en el departamento vecino de Colón. Pero a pesar del cambio de lugar, los oficiales hondureños permanecieron comprometidos con ayudar a la gente de Gracias a Dios.

"Inicialmente, [el Presidente Hernandez] me comunico a mí y al Gobernador de Colón la posibilidad de que la localidad del Comfort seria en Gracias a Dios," dijo Alberto Samuel Haylock, Gobernador de Gracias a Dios. "Y debido a ciertas complicaciones técnicas para tener al Comfort cerca de Puerto Lempira, decidimos enviarlo acá. Por tanto el Presidente accedió a apoyarnos en llevar a los 25 pacientes a Trujillo, así que ha sido un gran compromiso."

Con este nuevo plan vino la necesidad del Gobernador Haylock y de otros oficiales de seleccionar a los mejores pacientes para el tratamiento.

"Mi rol ha sido coordinar entre el Alcalde de Gracias y también con el Ministerio de Salud de Gracias a Dios, para asegurarme que los médicos seleccionen a los pacientes más apropiados para las operaciones de los ojos," dijo Haylock.

Seleccionar a los pacientes fue uno de los retos, pero transportarlos hacia el Comfort fue otro. Aunque los departamentos son vecinos, Trujillo y Puerto Lempira están separados por un vasto espacio de tierra inhabitada y desconectada por carreteras.

Los organizadores de la misión resolvieron esa dificultad al llamar a las capacidades de transporte aéreo de la Fuerza de Tarea Conjunta- Bravo, desde la Base Aérea Soto Cano, Honduras. Como la presencia delantera operativa del Comando Sur de los EE.UU. en Centro América, la FTC-Bravo tiene una larga historia de vuelos en la región y una relación establecida con los oficiales hondureños en Gracias a Dios.

Y así fue que un "Chinook" CH-47 y un "Blackhawk" HH-60 aterrizaron sobre la pista de tierra en Puerto Lempira, el 26 de agosto del 2015, ante una multitud de oficiales militares y de gobierno, pacientes y familiares, con el equipaje a cuestas. 

Dada la vista limitada y ante la posibilidad de una cirugía, los pacientes requirieron de un acompañante durante su visita de varios días a Trujillo. Para muchos, esta sería la primera vez que subieran a un helicóptero. Al aterrizar, los oficiales hondureños y de los EE.UU. pasaron tapones de esponja para los oídos y demostraron como utilizarlos, como parte de los preparativos para un vuelo ruidoso. 

Los miembros del servicio alinearon la corta caminata hacia los helicópteros, listos para asistir a las personas mientras abordaban la aeronave con seguridad.

Luego, una vez que recibieron la señal, los oficiales soltaron a los pacientes en parejas, para que pudieran abordar los helicópteros-- con las aspas a un en marcha-- para un vuelo que literalmente cambiaria sus vidas.

Hablando después, el Especialista Colton Young, ingeniero de vuelo para el HH-60  del 1-228 Batallón de Aviación, remarco:

"Están tan agradecidos. La Mirada en sus rostros cuando bajan del helicóptero y están a punto de recibir ayuda-- te hace sentir bien."

Compañerismo desde el suelo

Cuando los pacientes aterrizaron en Trujillo, fueron recibidos por un grupo pequeño de empleados del Gobiernos de Honduras, guiados por Giselle Padilla, Gobernadora de Colon, quienes le dieron la bienvenida a los pacientes y les dieron la información inicial.

Esta interacción entre los pacientes y los líderes fue un tema durante la semana: el Gobernador Haylock acompaño a los pacientes en el vuelo desde Gracias a Dios y permaneció con ellos en Trujillo hasta concluir la misión el 04 de septiembre.

El vuelo desde Puerto Lempira a Trujillo fue solo una pieza de una operación más grande, dentro y fuera de la costa, que involucro a numerosas organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, tanto de los EE.UU. como de Honduras, al igual que a la policía, bomberos e iglesias--todos trabajando juntos para recibir y tratar pacientes.

Pero aun cuando provee de ayuda humanitaria, la Promesa Continua también cumple otros fines.

El Teniente de la Fuerza Naval de los EE.UU. , Eric Lewis, director asociado del Comfort para la operaciones medicas, dijo que Promesa Continua es también un ejercicio de logística en una gran escala.

"Se trata de ver a tantas personas como se pueda, pero se cuenta solamente con cierta capacidad," dijo Lewis. "Así que se trata de hacer nuestra parada lo más eficiente posible- ya sea moviendo las cosas hacia la costa, atendiendo a la mayor cantidad de pacientes como podamos, seleccionando a las personas o subiéndolos a bordo para las cirugías."

Como destaco Lewis, el esfuerzo combinado entre las contrapartes de todas las naciones que trabajaron junto al equipo de Promesa Continua, fue crucial para el éxito de la misión en sí.  

"Cada país que hemos visitado durante Promesa Continua es un compañero importante," dijo. "En cada país que visitamos trabajamos en coordinación. Por ejemplo, durante nuestro tiempo en Honduras continuamos trabajando con nuestras contrapartes, al ser la nación anfitriona, con los ministerios locales, y con el gobierno local para brindar cuidado a los pacientes, servicios médicos, dentales, de ingeniería y veterinaria, para las personas y animales de la región."

Debido a la naturaleza internacional y bilingüe de esta misión, el éxito depende en gran parte de la ayuda de personas con habilidades lingüísticas y conocimiento técnico para crear un puente ante esta necesidad--personas como el Dr. Guillermo Saenz de la FTC-Bravo.

Saenz, medico con experiencia por más de 18 años y parte del Elemento medico de la FTC-Bravo, sirve como enlace entre la Fuerza de Tarea y la Secretaria de Salud Hondureña. Su coordinación entre agencias en los meses que precedieron a Promesa Continua, establecieron el terreno para el apoyo de la FTC-Bravo a la operación. Este apoyo incluyo los vuelos de los pacientes hacia y de Trujillo, pero también incluyo facilitar el cuidado de los pacientes en tierra firme.

Junto con el Capitán del Ejercito de los EE.UU. , John Dills, oficial táctico a cargo de la misión de Promesa Continua para la FTC-Bravo, el par se aseguro que los pacientes navegaran con éxito por el proceso de ingreso en Trujillo y que recibieran el cuidad apropiado, ya sea al recibir lentes o cirugías a bordo del Comfort.

Como alguien que ha pasado gran parte de su carrera uniendo esfuerzos con distintas naciones, Saenz tuvo esto que decir sobre el valor que tiene Promesa Continua a largo plazo:

"En un escenario de asistencia humanitaria y ayuda en caso de desastres, la nación anfitriona puede trabajar en equipo, junto con el Comfort y otras entidades... todos nosotros, juntos, por un bien común. Esta, creo yo, es la mejor experiencia y lección de esta actividad," dijo.

Otro componente crucial para el éxito de esta misión es el apoyo en traducciones--no solo del inglés al español y viceversa, sino también al Misquito, lengua nativa de muchos en Gracias a Dios. Una traductora, Mayra Haylock, es también medico y uso su conocimiento de la medicina para brindar traducciones exactas para los pacientes de la vista que venían de Gracias a Dios.

Descendiente de parientes alemanes y misquitos, Mayra aprendió el español en la escuela y ahora practica medicina general en un centro de salud a una hora de Puerto Lempira. Junto con Saenz, brindaron apoyo de traducción de misquito, a español, a ingles y vice versa, entre los médicos de la Fuerza Naval de los EE.UU. y los pacientes misquitos.

"Estoy feliz y orgullosa de ayudar," dijo Haylock, reflexionando en su primera experiencia como traductora. "La gente que fue seleccionada entre los misquitos son los que realmente necesitan ayuda."

Volver a Ver

La misión de llevar los pacientes de Gracias a Dios, hacia y de regreso del Comfort, duro 10 días. Durante este tiempo, 10 pacientes recibieron cirugía restaurativa de la vista a bordo de él. Aquellos que por razones medicas o logísticas, no pudieron recibir cirugías, obtuvieron lentes y gotas para alguna medida de cuidado.

Una de las personas que recibió lentes, Humberto Lopez, remarco sobre la diferencia notoria que estos hicieron.

"He estado luchando con mi vista por cinco años. De vez en cuando, cuando podía, conseguía lentes. Pero en los últimos años mi visión ha empeorado," dijo. "Yo manejo, así que en la noche era muy difícil para mí. Ahora, con estos lentes puedo hacer mucho mas, así que estoy muy agradecido."

Dills, el oficial a cargo de la misión, interactuó con los pacientes que recibieron cirugía a bordo del Comfort y fue testigo de sus reacciones.

"A un señor mayor le pregunto una de las muchachas si podía ver. El sonrió y le dijo 'Puedo ver tu cara bonita.' No dejaba de sonreir," dijo Dills.

Dills compartió sobre otro encuentro con una señora que llego al Comfort casi ciega.
"Lo único que podía ver era movimiento y luz," dijo. "Ahora está sorprendida por todos los colores que ve. Puede ver los patrones en las camisas de las personas. Se abrumo por todo lo que puede ver ahora. Esto fue dos días después de la operación."

Dills vio la misión por completo y surgió con una visión positiva sobre el rol de los participantes hondureños, en particular.

"Hay cuidado y una preocupación genuina por su gente," dijo. "Se demuestra con sus acciones y con lo que están logrando; Están cambiando vidas como resultado."