NEWS | June 16, 2016

Coordinación, apoyo clave en operación anti-drogas dirigida por Honduras

By Sargento del Estado Mayor, Siuta B. Ika Oficina de Relaciones Públicas, Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo

Entre  la costa Misquita, en la frontera sudeste del país, y escondida tras la densidad de la selva por todos lados, queda la base militar hondureña de Mocorón, donde  miembros del Ejercito de Honduras y de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo realizaron la vigésima iteración de la Operación CARAVANA en el departamento de Gracias a Dios, el 8 y 9 de junio del 2016.

CARAVANA es el nombre asignado a la operación recurrente donde las Fuerzas Armadas de Honduras rota al personal, con apoyo aereo de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo, en puestos remotos de Gracias a Dios, Colón y Olancho con el fin de interrumpir y detener el tráfico ilícito de drogas, armas y dinero por organizaciones criminales transnacionales.

El movimiento efectivo y seguro de esta cantidad de tropas y suministros durante operaciones desarrolladas por dos naciones, utilizando tres tipos de aeronaves de ala rotatoria y cientos de personal, la mayoría de los cuales no habla el mismo idioma, requiere de planificación sinérgica previo a llevarse a cabo. Esta coordinación es crucial para minimizar o eliminar accidentes potenciales que pudiesen ocurrir durante se la ejecución de la misión.

Durante un Ensayo de Concepto dirigido por los Hondureños, que se dio a cabo el 1ero de Junio, en Santa Bárbara, los pilotos y organizadores de ambas naciones discutieron los detalles del evento, planificaron resultados, y discutieron éxitos pasados. Un oficial hondureño resalto datos recientes que mostraban una disminución en la libertad de movimiento del crimen organizado en el noreste de Honduras, atribuyéndolo a la presencia continua de seguridad hondureña y equipos de interdicción habilitados por la Operación CARAVANA.

Esta fue la primera vez en que los militares hondureños se encargaron del Ensayo de Concepto para la misión CARAVANA, demostrando el incremento en efectividad que se ha dado con la expansión de las capacidades en Honduras. Sin embargo, esta no fue la primera vez que los hondureños asumían el control de la operación, ya que la iteración anterior fue liderada por las Fuerzas Armadas de Honduras sin asistencia de los EE.UU.

"La misión CARAVANA es muy importante para el Ejército de Honduras," dijo el Capitán de la Fuerza Aérea de los EE.UU. Eduardo Barajas, asistente de dirección de operaciones de la FTC-Bravo y oficial dirigente de esta iteración de CARAVANA. "Esta fue la primera vez que ellos coordinaron y planearon el Ensayo de Concepto, lo cual es genial, ya que están tomando el comando de la operación, tanto en la planificación como en la ejecución. En general, nuestra meta es asistirles para lograr que CARAVANA sea un éxito."

Durante la vigésima misión CARAVANA, el 1er Batallón, 228 Regimiento de Aviación de la FTC-Bravo, proveyó dos helicópteros UH-60 Black Hawks y dos CH-47 Chinooks para transportar a las tropas para aumentar a las capacidades del UH-1 Huey y de la aeronave de carga L-410 Turbolet de la Fuerza Aérea Hondureña.

En el pasado, los militares hondureños se respaldaban en su mayoría en barcos de logística para transportar al personal y el equipo, realizando varias paradas por toda la región costera antes de dejar a las tropas y regresar al Puerto. Todo el proceso llevaba más de una semana, mientras que transportados por helicóptero toma solo unas cuantas horas y les permite mayor acceso a áreas remotas.
El movimiento exitoso de tropas hondureñas a sus puestos remotos es la parte más visible de esta operación multifacética. Sin embargo, las operaciones de CARAVANA no sucederían sin el apoyo ni equipo del Comando Táctico Aéreo ubicado en Mocorón y Puerto Castilla - el cual consiste de técnicos de combustible, mecánicos,  pronosticadores meteorológicos, especialistas en comunicación, médicos y tripulacion de evacuación médica.

El Capitán del Ejercito de los EE.UU. Michael Haynes, oficial a cargo de apoyo y comandante de la compañía de comandancia del 1-228 Regimiento de Aviación, dijo que el paquete de apoyo también actúa como el elemento de comandancia y control durante la misión.

"Todo lo relacionado a la aviación se lo dejamos a la tripulación, también transmitimos información del Comando Táctico Aéreo hacia arriba," dijo Haynes. "Pero en realidad lo que hace que el apoyo sea un éxito son los soldados. Si ellos no quisieran estar aquí y sus cabezas no están donde deben estar entonces no funcionara y sería más difícil lograr el objetivo. Pero estos soldados vienen hacia acá, trabajan duro, pusieron mucho esfuerzo y tiempo, y las operaciones CARAVANA no tendrían el éxito que tienen sin su disponibilidad y empeño."

Durante los dos días de apoyo aéreo de la FTC-Bravo de esta operación, más de 180 miembros e tropas hondureñas con 17,000 libras de provisiones pasaron por Mocorón y Puerto Castilla, donde está ubicada una base naval hondureña en la costa norte del país.

Desde su inicio, CARAVANA ha facilitado el movimiento de las de 5,000 tropas y 225,000 libras de cargamento entre localidades del este de Honduras, dándole a los equipos de seguridad hondureños la habilidad de enfocarse y ajustar su fuerza en contra de las tácticas del crimen organizado transnacional en la región.