NEWS | June 9, 2021

Medicos militares asisten en hospital de Honduras durante ejercicio RS-21

By Sgto. Amanda Stanford 12th Air Force (Air Forces Southern) Public Affairs

Médicos militares de la Fuerza Aérea y del Ejército de los Estados Unidos estuvieron en Choluteca, Honduras, del 12 al 27 de mayo, para asistir al hospital local con cirugías urológicas durante el ejercicio Resolute Sentinel 21.

El ejercicio proporciona un entrenamiento conjunto y una mejor preparación para los ingenieros civiles, profesionales médicos y personal de apoyo de Estados Unidos a través de actividades de asistencia humanitaria en Honduras.

Se realizaron cirugías esenciales a pacientes hondureños preseleccionados y el equipo del ejercicio de entrenamiento de preparación quirúrgica, o SURGRETE por su ssiglas en inglés, completó sus nueve días de cirugías en el Hospital General del Sur el 27 de mayo.

Durante su estancia en Honduras, el equipo de médicos de la Fuerza Aérea y del Ejército completó más de 40 cirugías, desde simples resecciones transuretrales de la próstata, hasta extensas extirpaciones de riñón y vesícula biliar.

"Fue muy importante tener al equipo aquí con nosotros para ayudar con las cirugías", dijo María Antonieta Castro, directora del Hospital General del Sur. "Nuestra lista de cirugías se había alargado desde el COVID-19 y tener al equipo aquí nos permitió realizar cirugías que estas personas realmente necesitaban. No sólo pudimos hacer las cirugías, sino que se hicieron con personal médico hondureño y estadounidense, lo que crea una unión entre comunidades y países."

Mientras los lugareños recibían la tan esperada atención, los médicos pudieron perfeccionar sus habilidades en cirugías más invasivas, manteniendo afiladas sus habilidades de despliegue.

"Cirugías como ésta no se realizan en los Estados Unidos", dijo la Teniente Coronel de la Fuerza Aérea Necia Pope, uróloga de la 59 Ala Médica de la Base Conjunta San Antonio-Lackland. "Tenemos equipos diferentes, y en este entorno en el que los equipos son limitados, ser capaz de encontrar una manera de operar sin el equipo al que estás acostumbrado es importante para nuestra preparación".

El SURGRETE también ha sido el campo de entrenamiento para dos residentes de anestesia de la 59 Ala Médica. Los procedimientos y los recursos limitados han ofrecido una oportunidad para que los residentes aprendan habilidades que no podrían obtener en su base.

Los anestesistas adscritos al equipo desempeñaron un papel fundamental en las cirugías que cambiaron vidas. Sin la anestesia, las cirugías serían operaciones más largas y someterían a los pacientes a un estrés extremo.

Aunque las cirugías fueron difíciles, los equipos de anestesia tuvieron la oportunidad de perfeccionar sus habilidades y ampliar sus conocimientos, lo que los prepara para futuros despliegues.

"Cuando trabajamos en la base, tenemos médicos, técnicos y máquinas adicionales disponibles por si algo sale mal", dijo el Capitán de la Fuerza Aérea de EE.UU. Kimpreet Kaur, anestesista de la 59. "Estas condiciones limitadas nos ayudan a prepararnos para lo que podríamos ver si desplegamos en el futuro, lo que a su vez nos ayudará a salvar innumerables vidas".

"El trabajo de un anestesiólogo es sencillo: nos aseguramos de que los pacientes permanezcan seguros durante el período preoperatorio desde una perspectiva cardiopulmonar", dijo el Mayor de la Fuerza Aérea Dan Sehrt, anestesiólogo de la 711 Ala de Rendimiento Humano, en la Base Aérea Wright-Patterson, Ohio. "Logramos esto al mismo tiempo que hacemos todo lo posible para minimizar su dolor en algunas de las cirugías más grandes e invasivas".

"Misiones como ésta proporcionan una excelente oportunidad para aplicar la formación de los residentes en un entorno diferente al que experimentan en el Brooke Army Medical Center", añadió Sehrt. "Nuestros residentes en esta misión han hecho un excelente trabajo siendo creativos y operando de forma independiente. Lo han hecho mientras utilizaban su razonamiento clínico para sortear los obstáculos, debido a un entorno con recursos limitados que no se ve en la base."

"Durante esta misión, nuestro equipo de cuatro anestesistas y residentes ha tenido que depender en gran medida de los demás para llevar a cabo las cirugías de forma segura y superar los recursos limitados", dijo el Capitán de la Fuerza Aérea Courtney Hood, residente de anestesia de la 59. "Tenemos que entrar en cada cirugía preparados para tratar cualquier cosa que encontremos. Esto me ha enseñado a estar lo más preparada posible para todas mis anestesias, a elegir a los pacientes sabiamente y a considerar todo el curso preoperatorio en mi gestión."

El equipo de SURGRETE también aprendió importantes lecciones que ayudarán a su atención a los pacientes en la base y durante un despliegue.

"Nuestra experiencia trabajando con el cirujano local nos enseñó a trabajar en situaciones que aún no habíamos encontrado, lo que será extremadamente valioso en situaciones de emergencia al regresar a casa y en un entorno de despliegue", dijo Pope. "Cuando vinimos aquí, pensé que íbamos a ayudar a los hondureños, pero me ha impresionado la gracia y la amabilidad de la gente local. Me voy de aquí con un mayor respeto y amistad con el pueblo hondureño".

El equipo también se dirigió a casa sabiendo que han cambiado las vidas de cada uno de los pacientes que vieron y las amistades que construyeron.

"Si bien hubo un intercambio de información, también hubo una creación de amistades, tanto personales como entre países", dijo el Dr. José María Paguada Mungia, Director Regional de Salud de Choluteca. "Ese es el objetivo de este ejercicio. Les agradecemos lo que han hecho estas dos semanas y lo que esperamos seguir haciendo juntos. Esperamos el Resolute Sentinel 22, y el trabajo que se hará en el futuro a través de estos ejercicios."

(Nota del editor: La Sargento Amanda Stanford está asignada a la Oficina de Asuntos Públicos de la 59 Ala Médica en JBSA-Lackland).