NEWS | Dec. 13, 2019

Ejercicio Mercurio prepara fuerzas panameñas y estadounidenses para respuesta ante desastres

By Maria Pinel Oficina de Asuntos Públicos, Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo

Cuando ocurre un desastre, pueden entrar en juego muchos factores a medida que diferentes agencias y organizaciones intentan responder. Desde los socorristas de emergencia hasta las organizaciones no gubernamentales, las fuerzas militares y públicas, todos quieren echar una mano. Sin embargo, a veces, esos componentes pueden no tener las capacidades correctas o simplemente no tener la información correcta para saber qué capacidades emplear, razón por la cual los escenarios de capacitación son tan importantes ya que mejoran la interoperabilidad y facilitan la comunicación entre múltiples entidades, todo con el objetivo de preparar a los participantes para posibles futuros escenarios de contingencia.

Miembros de la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo y fuerzas panameñas se unieron para un ejercicio de respuesta de emergencia y asistencia humanitaria en la provincia de Darién, Panamá, del 3 al 10 de diciembre para perfeccionar sus capacidades expedicionarias y de preparación durante un ejercicio conjunto y combinado llamado Mercurio. En medio de una densa jungla y condiciones de campo remotas, más de 100 participantes estadounidenses trabajaron junto a sus anfitriones panameños para responder a un desastre de inundación simulado después de un huracán; un escenario totalmente creíble para la región.

El objetivo del ejercicio era simple: permitir a los participantes crecer juntos mientras practicaban el despliegue del ejercicio y la operación del Equipo de Evaluación Situacional del Comando Sur (S-SAT): los ojos y oídos para el Comando Sur de los EE. UU. y el primer equipo en llegar un país que ha sido afectado por un desastre. El S-SAT es una máquina de capacidades múltiples que puede moverse rápidamente hacia un área afectada con el fin de determinar la situación desde el terreno durante un desastre o crisis.

"Tenemos la capacidad de llegar rápidamente a un área afectada, y podemos recopilar información para evaluar los daños por tierra o mediante imágenes satelitales para desarrollar un curso de acción que pueda ayudar a mitigar lo que sucedió," dijo el capitán del ejército estadounidense Juan Ariel Torres, Ingeniero de la FTC-Bravo y participante del ejercicio. "Nos coordinamos con otros ingenieros del ejército de EE. UU. y de la nación anfitriona para brindar las capacidades necesarias para responder de manera eficiente".

Las filas del S-SAT incluyen ingenieros, especialistas en logística, especialistas en comunicaciones, analistas de inteligencia, personal médico y otros componentes que analizan y evalúan la situación en un área afectada para asesorar a los altos directivos y a los responsables de la toma de decisiones sobre la respuesta correcta a una crisis. Dicen lo que se necesita y lo que no, trabajando con la nación anfitriona y determinando qué capacidades están fácilmente disponibles.

Para el ejercicio Mercury, el S-SAT trabajó junto con varias agencias panameñas, tal como lo harían en un evento del mundo real. Una de estas agencias, Sistema Nacional de Protección Civil (SINAPROC), es el equivalente panameño a la Agencia Federal para el Manejo de Emergencias en los Estados Unidos.

"El ejercicio ha sido muy exitoso," dijo Ariel Martínez, director provincial de SINAPROC en Darién. “Lo más importante que hemos visto es que se ha logrado una entrega real de ayuda humanitaria y ver lo rápido que han podido llegar a comunidades distantes que son difíciles de alcanzar para nosotros debido a la falta de equipos para movilizarnos a estas áreas. Hemos trabajado con [otras agencias como] SENAFRONT, SENAN y la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo para ver cómo se canalizan los recursos para brindar la respuesta correcta a las personas que más lo necesitan. Si trabajamos juntos, es más fácil poder responder."

El simulacro de capacitación involucró una inundación en la provincia Darién, que afectó a varias comunidades adyacentes donde el personal y los suministros necesarios solo pueden transportarse rápidamente por aire, basado en datos históricos de cómo podría desarrollarse un desastre en la región. Las comunidades remotas incluyeron Punusa, Nazaret, La Olla, Alto Limón, La Unión, Jacque, La Palma, El Real, Tres Bocas, Metetí y Nicanor, donde el equipo S-SAT se desplegó para evaluar y aumentar recursos junto con las capacidades panameñas. Al mismo tiempo, el 1er Batallón, 228 Regimiento de Aviación transportó carga de asistencia humanitaria junto con el escenario de ejercicio que se estaba ejecutando. Este ejercicio se basó en el trabajo que el 1-228 realizó con el Servicio Nacional de Fronteras (SENAFRONT) a principios de este año.

El 1-228 jugó un papel integral y crucial en el éxito del ejercicio al coordinar los movimientos de vuelo a lo largo de la misión, trabajando con el Servicio Aeronaval Panameño (SENAN) y facilitando el transporte de carga a los puestos avanzados de SENAFRONT, como se les pediría que hicieran en un evento real donde Panamá solicitaría asistencia del Comando Sur.

"Ha habido mucha integración entre nosotros, SENAN y SENAFRONT," dijo el Teniente Coronel del Ejército Estadounidense Aaron Elliott, comandante 1-228. “Tenemos varias personas que son integradores clave en nuestra celda de operaciones que trabajan con nuestras fuerzas a diario para garantizar que la carga correcta este en el vuelo correcto y llegue al lugar correcto. Nos mantiene preparados para responder a cualquier asistencia humanitaria o evento de socorro en casos de desastre del mundo real.”

Los activos de la unidad incluyeron helicópteros UH-60 Blackhawk asignados a la compañía Alfa, CH-47 Chinooks asignados a la compañía Bravo y helicópteros HH-60 para evacuaciones medicas asignados a loa compañía Charlie, que transportaron más de 250,000 libras de carga durante el ejercicio, lo que resultó en más de 220 horas de vuelo que finalmente beneficiaron al pueblo de Panamá y la preparación de las tripulaciones aéreas. La carga incluía material de construcción para ser utilizado en escuelas, paneles solares, antenas de radio, arroz y otros alimentos para las comunidades y puestos remotos.

"Para la mayoría de los miembros de la tripulación en mi compañía, es el mejor tiempo de vuelo que han hecho en sus carreras," dijo el Capitán del Ejército de los Estados Unidos Steven Broker, comandante de la compañía Alfa. "Fue un honor y un privilegio trabajar con SENAN y SENAFRONT e interactuar con las personas que viven en la región del Darién."

Panamá es un socio de seguridad regional muy valioso para los EE. UU. y el único país en las Américas con un centro de asistencia humanitaria debido a su proximidad con áreas propensas a desastres, lo que lo convierte en un lugar perfecto para la ejecución de Mercurio.

"Los tipos de crisis abarcan una amplia gama y ​​nuestros elementos deben ser receptivos, adaptativos y escalables," dijo la Teniente Coronel del Ejército de EE. UU. Laura Miller, directora del ejercicio. “Tenemos una fuerte amistad con el pueblo panameño, y el S-SAT ha podido utilizar la distribución de ayuda humanitaria y aplicarla en un escenario para trabajar con materiales reales, llegando a una población real, que es mucho más importante que solo un simulacro."

Tener líderes de los más altos niveles, tanto en el lado panameño como de la FTC-Bravo dentro del ejercicio, jugó un papel importante al resaltar el valor de este entrenamiento y las capacidades expedicionarias de la fuerza de tarea, con el comandante de la FTC-Bravo y el sargento mayor del comando participando como un elemento de apoyo directo, interactuando activamente con los facilitadores locales, coordinando apoyo y supervisando las operaciones de campo.

Durante Mercurio, los participantes adquirieron las habilidades críticas necesarias aprendiendo juntos, lo cual refleja el compromiso duradero del Comando Sur por aumentar la capacidad de sus socios estratégicos, y fortalecer relaciones que tendrán efectos duraderos en la preparación y estabilidad de la región.