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Fuerzas de EE.UU, El Salvador ejecutan entrenamiento de asalto aéreo

By Sargento Maestro Kerri Spero | Oficina de Relaciones Publicas, Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo | Dec. 13, 2016

SAN SALVADOR, El Salvador —

Soldados salvadoreños y personal de Operaciones Especiales asignados a la 1era Brigada Aerotransportada, y al Comando de Operaciones Especiales, completaron la Operación Serpiente; un entrenamiento de asalto aéreo conjunto dirigido por miembros del 7mo Grupo de Fuerzas Especiales de los EE.UU., Fuerza de Guerra Naval Especial, y el 1er Batallón, 228 Regimiento de Aviación la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo, del 28 de noviembre al 02 de diciembre en el Aeropuerto Ilopango.

 

Operación Serpiente ha sido el ejercicio de asalto aéreo más grande que se haya realizado en El Salvador en años recientes, requiriendo de una cooperación a nivel de expertos, entre fuerzas terrestres y aéreas.

 

“La sincronización de tareas y el tener a diferentes personas trabajando en distintos esfuerzos, todo al mismo tiempo, sirvió para que estuviéramos preparados para realizar el entrenamiento y la misión con seguridad,” dijo el Tte. Cnel. del Ejercito de los EE.UU. Richard Tucker, comandante del 1-228. “Trabajamos con los equipos del Comando de Operaciones Especiales aquí, quienes contribuyeron con las tácticas especializadas y la planificación de la misión,” dijo Tucker.

 

El 1-228 brindo apoyo aéreo a petición del grupo de Fuerzas Especiales de los EE.UU., quienes actualmente entrenan a tres elementos de las fuerzas salvadoreñas.

 

Según el Ejercito de los EE.UU., las operaciones de asalto aéreo son para que el personal y el equipo puedan reposicionarse rápidamente, para permitir que el equipo armado pueda atacar al enemigo sobre distancias y terrenos extendidos, cuando y donde se encuentre más vulnerable, al utilizar desplazamientos verticales y aterrizajes desde aeronaves—como el helicóptero— para aprovechar y controlar terreno, que no haya sido asegurado completamente, y aproximarse directamente a las fuerzas enemigas.

 

El entrenamiento de esta semana comenzó con rondas progresivas del personal salvadoreño practicando rappel y cuerda rápida, desde un helicóptero UH-60 Black Hawk, en un campo de futbol cercano al Aeropuerto Ilopango. Aproximadamente 45 soldados completaron 490 saltos de rappel y cuerda rápida.

 

Adicionalmente, la Compañía de Evacuación Medica (MEDEVAC) del 1-228 brindo entrenamiento en prácticas de primeros auxilios tácticos y de evacuación medica al personal asignado a la Embajada de los EE.UU.  Practicaron técnicas que incorporaron la plataforma del helicóptero Black Hawk como la descarga de pacientes, probando tambien las capacidades de tiempo.

 

La misión de entrenamiento del día siguiente involucro inserción a la selva, y un ejercicio basado en un escenario donde el personal debería descender desde dos helicópteros UH-60 Blackhawk hacia este ambiente, confrontando a fuerzas enemigas y asegurando el área. Este asalto desde dos aeronaves les permitió a los soldados moverse rápidamente hacia el objetivo y aprovechar la iniciativa de las fuerzas opositoras.

 

El tercer día de entrenamiento consistió en descender hacia el Lago Ilopango, utilizando una técnica de aerotransportado para unidades pequeñas de fuerzas especiales, para poder insertar personal a un área de operaciones militares.

 

“Este fue un programa de iniciativa,” dijo Tucker, “Los equipos de Operaciones Especiales nos brindaron buques Zodíacos de rescate y el 1-228 envio aproximadamente 70 nadadores al Lago Ilopango. Al mismo tiempo validamos y entrenamos gente desde nuestra Compañía MEDEVAC para rescate sobre agua. Así que trabajamos en dos carriles distintos al mismo tiempo en el lago.”

 

El día final del entrenamiento, y el evento culminante, fue un asalto aéreo que integro todas las fuerzas terrestres que practicaron previamente, al igual que a los consejeros de aviación y de Operaciones Especiales de los EE.UU., en una misión completa.

 

El blanco fue un hotel abandonado en la costa – el área presenta retos reales con organizaciones que influencian  negativamente a la nación aquí. El asalto fue realizado utilizando inserción con cuerda rápida hacia el techo del edificio. El equipo de asalto tuvo que nuevamente moverse con rapidez hacia su objetivo y tomar el control de edificio.

 

Ambas misiones de asalto aéreo concluyeron esta semana con un ejercicio de evacuación médica, ayudándoles a desarrollar confianza en las fuerzas de la nación compañera. Es importante que el personal sepa que esperar cuando un helicóptero de evacuación llega, como aproximarse al helicóptero, como cargar a los pacientes y como interactuar con el jefe de tripulación y el medico de vuelo para poder realizar intercambios en tierra.

Adicionalmente, durante esta misión final, el 1-228 empleo un punto de armado y reabastecimiento de combustible, utilizando un helicóptero CH-47 Chinook con tanques de combustible de rango extendido. Esta capacidad valido el entrenamiento de los especialistas en suministros de petróleo. Se estableció también un puesto de comando para poder sincronizar las fuerzas aún más lejos del área de operaciones del Aeropuerto Ilopango.

 

Para muchos, una operación de asalto aéreo puede parecer simple: subirse a un helicóptero, volar y pelear. La realidad es, que como muchas operaciones militares, es una sincronización compleja de varios elementos en movimiento.

 

“Teníamos una nación compañera con la habilidad y el deseo de entrenar, y que está relacionada con las Fuerzas Especiales de los EE.UU. aquí,” dijo Tucker, “Tuvimos un grupo de líderes y planeadores que de verdad se comprometieron a los objetivos del entrenamiento. Nos esforzamos por invertir los recursos adecuados y el personal que mantuviera la flexibilidad y la agresividad para lograr todos los objetivos del entrenamiento.”

 

Se requiere de planificación extensiva para organizar movimientos de aeronaves, y también existen retos logísticos para sostener y proveer para docenas de soldados y su equipo, para un ejercicio de varios días.

 

“Logramos realizar la misión para el comandante de la nación compañera que quería entrenar a sus soldados, y al hacer esto entrenamos, al mismo tiempo, también a nuestros soldados. Mantuvimos a todos en un alto estándar,” dijo el Sgto. Mayor del Ejercito de los EE.UU. Luis Romero, sargento mayor del comando del 1-228.

 

Una vez que se completó la misión, los equipos de los EE.UU. y El Salvador realizaron una revisión después de la acción que permitió a todos comprender lo que salió bien durante el entrenamiento, y también como pueden mejorarlo para obtener mejores resultados en el futuro

 

“Por medio de entrenamientos e interacciones de este tipo queremos apoyar los esfuerzos para que la FTC-Bravo y los Estados Unidos sean el compañero de elección para El Salvador,” dijo Tucker, “Completamos todos los objetivos del entrenamiento y fue una misión muy exitosa.”

 

 

La Operación Serpiente fue un ejemplo de ejercicios designados a promover la estabilidad regional y la seguridad, mientras se fortalecen las capacidades conjuntas y se alberga la confianza, desarrollando las capacidades entre las naciones Centroamericanas y los Estados Unidos. 

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