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BASE AÉREA SOTO CANO, Honduras - un excursionista limpia su sudor cuando llevaba a cabo una excursión a una aldea remota para entregar alimentos a personas de escasos recursos económicos. Los excursionistas llegan a la aldea del Picacho, un pueblo de sólo 200 habitantes situado a 3,800 pies por encima del nivel del mar (Foto por el sargento de La Fuerza Aérea estadounidense William Farrow)
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BASE AÉREA SOTO CANO, Honduras Más de 60 excursionistas llenaron sus mochilas con alimentos para llevarlos a la aldea del Picacho. El pueblo tiene una población de sólo 200 personas. (Foto por el sargento de La Fuerza Aérea estadounidense William Farrow)
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BASE AÉREA SOTO CANO, Personal de La Fuerza de Tarea Conjunta Bravo organiza los alimentos que llevaran consigo para distribuirlos en la aldea del Picacho, Honduras. Los bolsos contenían harina, aceite de cocina, huevos y leche. (Foto por el sargento de La Fuerza Aérea estadounidense William Farrow)
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BASE AÉREA SOTO CANO, Kenia Colon Capitán de La Fuerza aérea da juguetes a un niño durante la Excursión que se llevo acabo a la aldea del Picacho, Honduras. (Foto por el sargento de La Fuerza Aérea estadounidense William Farrow)
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BASE AÉREA SOTO CANO, Una madre y su hija toman un breve descanso después de hacer fila para recibir sus alimentos entregados por voluntarios de La Fuerza de Tarea Conjunta Bravo que caminaron alrededor de 7.4 millas en terreno montañoso para entregar los alimentos en el Picacho. (Foto por el sargento de La Fuerza Aérea estadounidense William Farrow)
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Habitantes del Picacho reciben alimentos de La Fuerza de Tarea Conjunta Bravo
by Sargento Guillermo Farrow
Fuerza de Tarea Conjunta Bravo/Oficina de Relaciones Publicas
7/2/2008 - BASE AÉREA SOTO CANO, Honduras -- Más de 60 soldados de La Fuerza de Tarea Conjunta Bravo caminaron alrededor de siete millas y media rumbo a la montaña cerca de la ciudad de Comayagua, Honduras, para entregar alimentos a los habitantes de esa localidad.
Las excursiones se realizan unas ves al mes. Los excursionistas de La Fuerza de Tarea Conjunta Bravo llevaron 163 bolsas llenas de alimentos en mochilas y sacos militares además, repartieron juguetes a niños.
La aldea del Picacho es un pueblo de 200 habitantes situado a 3,800 pies por encima del nivel del mar. Los excursionistas cansados aguantan su respiración y comienzan a distribuir los bolsos de alimento a los aldeanos.
"Compramos mas de 600 dólares en comidas," dijo el Suboficial de la marina Norman Oehring, ayudante del capellán de La Fuerza de Tarea Conjunta Bravo.
El Suboficial de marina Oehring dijo que los viveres se distribuyeron entre 35 familias.
"Esta excursión exigió mas esfuerzo físico debido a la elevación y a las condiciones del camino pero estoy seguro que a los participantes no les importo todo esto ya que recibieron su recompensa al ver la forma en como las familias agradecieron el sacrificio realizado por ellos.
El sargentoe Manuel Zeggara, de la Oficina de Asuntos Militares y Civiles explico que aunque la excursiones son organizadas por el Capellán Scott Nupsen y el Suboficial de Marina Oehring los que participan en ellas son los que le dan sentido y reciben la satisfacción final.
"Esto es lo significa Fuerza de Tarea Conjunta Bravo," dijo el Sargento Zeggara. "lleva a cabo misiones de alivio en desastre, apoya a miles de afectados por huracanes o terremoto, y reparten alimentos en montaña para hacer mas fácil la vida de alrededor de 30 familias hondureñas de gran necesidad. Los hombres y mujeres de La Fuerza de Tarea Conjunta Bravo están aquí en Honduras como embajadores de los Estados Unidos y este programa es otro ejemplo de como afectamos positivamente a la comunidad local."
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